Patrimonio y empleos remotos

Este es un blog pensado para aquellos interesados en comprender el mundo que se avecina y en tratar de adoptar las estrategias necesarias para estar lo mejor preparados para los escenarios que se abren.

El otro día Fernando Nieto publicó una imagen que me ha tenido pensando todos estos días y es que Bitcoin no sólo va a ser el plan B, la cobertura o solución a los problemas del sistema financiero.

Creo, tras entender esto, que también va a ser lo que va a hacer la burbuja pinchar.

En lo que más me gustaría que te fijes es en las líneas azul oscuro y la amarilla gruesa que hace curvas con mucha volatilidad.

La primera es el poder adquisitivo equivalente de mantener $1 de T-bills de 3 meses desde 1970 (incluyen su deterioro más su retorno) y la segunda el poder adquisitivo de mantener $1 en oro desde 1970.

¡Fíjate porque el comportamiento de ambas líneas es prácticamente simétrico!

Es decir, cuándo suben los tipos de interés y por lo tanto el retorno de los primeros, tenemos que el mercado tiende a abandonar el oro y viceversa, cuando bajan esos tipos de interés, baja su retorno y la gente abraza el oro como a la desesperada. Esto es así hasta más o menos el año 2011-2012. Sería bueno entender el motivo de que desde este año el oro no se ha disparado más.

Las posibilidades que se me ocurren para el período 2011-actualidad son:

  • que el dinero se haya ido a otros activos de deuda de otros países diferentes a USA, es decir, que hayan diversificado, porque lo que es Bitcoin en sí, todavía tenía (y sigue teniendo) un efecto diminuto
  • Que dado que el dinero masivamente se multiplicó para salvar a los bancos, dado que estos invierten mucho más en deuda que en oro, que el crecimiento de la deuda haya sido órdenes de magnitud más rápido que el del oro desde entonces, mucho más en proporción que en décadas anteriores.

Los T-bills se pueden permitir tipos muy bajos porque el oro no es tan competitivo como cabría esperar. El oro tiene un coste por dilución que ronda el 2% anual y un deterioro que podríamos ignorar. Sin embargo tiene unos costes de custodia que añaden un coste extra a mantener oro en tus saldos de tesorería. Tiene además unos costes de transacción que le impiden ser competitivo con otros activos como precisamente los T-bills en el corto plazo.

Los T-bills sin embargo, son activos digitales, con un coste de custodia y transacción muy bajo, pero que sufren una dilución importante (están bien lejos de ser escasos, como los constantes movimientos de la Fed nos muestran cada dos por tres)

Ambos compiten a un determinado nivel de tipos de interés como reservas de valor. Sin embargo, cuando estos tipos de interés suben por encima de ese nivel, tenemos que el dinero se va hacia esos T-bills y huye del oro mientras que cuando bajan lo que ocurre es precisamente lo contrario.

Para el Estado es un equilibrio incómodo tener a su deuda «compitiendo» contra el oro, pero el oro tiene esa serie de debilidades que le permiten vender su deuda con unos tipos de interés verdaderamente bajos. El oro podríamos decir por lo tanto que ha sido una suerte de línea de defensa para que la deuda no se dispare sin control.

A medida que el sector privado es estrangulado por la regulación e impuestos, cada vez es más complicado encontrar retornos razonables en este y por ello el ahorro tiende a irse cada vez más al sector público a pesar de tener estos retornos tan bajos.

Entra Bitcoin en escena

Pero ¿qué ocurre cuando aparece casi como de la nada un activo cuya dilución es decreciente hasta llegar a cero con un deterioro es cero desde el principio gracias a que en realidad se trata de custodiar información?

Entran aquí las líneas roja (Bitcoin) y la amarilla en línea recta (coste de dilución y almacenamiento del oro) que desde el año 2020 se convierten en puntos.

Durante sus primeros años, Bitcoin todavía tiene una inflación significativa, que hace su dilución parecida a la del oro, pero a medida que esta inflación siga bajando, es esperable que el coste total de almacenamiento de Bitcoin empiece a ser significativamente más bajo que el del oro. Mientras el del oro mantiene su dilución anual del 2% más sus costes de custodia y transacción, en Bitcoin, en lo que a almacenamiento a largo plazo se refiere, esos costes se acercan cada vez más a cero.

Esto significa que a medida que el mercado siga aprendiendo que ha surgido un importante competidor al oro y a las T-bills, estas últimas tendrán que subir sus tipos de interés para seguir siendo competitivas.

Dado que la deuda está en máximos históricos y que tampoco es previsible que baje durante los próximos meses/años, una subida del orden de magnitud necesaria para evitar que todo el dinero se vaya a Bitcoin es tan significativa, que es imposible pensar que devolver esta deuda vaya a ser posible jamás.

Pero es que esa deuda es la que sostiene al USD y por ende a todas las demás divisas fiduciarias que conocemos.

A medida que este mercado perciba esta situación la hecatombe del sistema financiero basado en dinero fiduciario será un hecho.

Nada va a poder salvar el incumplimiento de las obligaciones que supone este dinero experimental que llevamos usando de manera monopolística casi 50 años.

Aunque opino que en el largo plazo sabremos salir de esta como siempre hemos hecho y que el escenario a muy largo debe ser necesariamente optimista, en el corto y medio plazo me aterra la transición en la que los Estados y aquellos que dependen de el, harán todo lo que esté en su mano como parásito que son, para sacarlo TODO de su anfitrión o en otras palabras, de nosotros.

Si quieres evitar los problemas que muy seguramente esto implicará, querrás hacer dos cosas:

  • Hacer tu patrimonio portátil y por lo tanto mantener una parte de tus ahorros en Bitcoin. Este sea seguramente uno de los casos de uso más importantes de poseer Bitcoin a día de hoy.
  • Hacer tus ingresos portátiles y por lo tanto reciclarte para que tus ingresos no dependan de una ubicación física fácil de fiscalizar. Trabaja con software, datos, creatividad, trabajo remoto en definitiva.

Hay otras más drásticas que no comentaré públicamente pero que te puedes imaginar.

Pero si eres uno de esos parásitos y me lees, sobre todo si tienes amplitud de miras y quieres salvar el chiringo cuanto antes, lo cual incluye salvarte a tí también, hay algo mucho más inteligente que puedes promover y es:

  • Promover y facilitar la adopción de Bitcoin entre tus ciudadanos
  • Vender ciudadanía a Bitcoiners

España es un país increíble para convertirlo en una potencia mundial de la atracción del talento.

Con nuestro clima y calidad de vida, sólo hacer falta liberalizar y favorecer la creatividad empresarial, bajar radicalmente nuestros impuestos para competir con el éxito de Portugal y adaptarnos a una realidad que es imparable.

Pero lo sé, no soy tan naïve, dado que esto es complicadísimo que uno de estos míopes lo vea, y más aún que sea consciente de que el chiringo tiene los días contados, más te vale hacer tus ingresos y patrimonio lo más portátiles posible.

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